Pionero
- Su historia es la de un visionario que hizo del conocimiento su mayor activo y del impacto positivo su propósito de vida. Ha logrado posicionar a Intras como un referente regional en formación ejecutiva.
Desde su infancia, Ney Díaz estuvo inmerso en un entorno familiar vinculado a la gestión humana. Sus padres, profesionales del área, sembraron en él el interés por el desarrollo del talento y el valor del capital humano.
Luego de completar estudios de posgrado en Holanda y España, regresó al país y comenzó a impartir clases universitarias. A los 26 años, impulsado por inquietudes personales y también por la necesidad económica al acercarse su matrimonio, encontró en una gaveta de su casa los vestigios de una antigua empresa de formación fundada por su madre. Aquella coincidencia fue el punto de partida de su primer seminario, que resultó todo un éxito.
A partir de ahí, el camino fue imparable. Paralelamente a su labor como director ejecutivo en una ONG empresarial, la empresa que había constituido en 1998 comenzó a crecer sostenidamente. En el año 2000 decidió apostar de lleno por su proyecto. “Era un momento clave; no estar ahí era un alto costo de oportunidad”, recuerda.
Desde entonces, ha desarrollado múltiples iniciativas alineadas a su propósito: además de Intras, es fundador de la firma de capacitación Skills y de la empresa Summit, especializada en la organización de eventos corporativos. Es editor en jefe de la revista de negocios Gestión, y autor de los libros “Las 12 preguntas” y “Restart”, todo orientado a generar conocimiento práctico para el éxito profesional.
Los desafíos del pionero
Emprender en capacitación ejecutiva especializada a finales de los años 90 no era tarea fácil. “En ese entonces, hablar de formación de alto nivel no era común. Tuve que convertirme en una especie de predicador del valor de la capacitación”, relata.
Al introducir conceptos innovadores, muchas veces se enfrentó al desconocimiento del mercado local. Sin embargo, se mantuvo fiel a su visión. “La innovación constante, los temas de vanguardia y las herramientas concretas son pilares que nunca abandonamos”, afirma.
Con el tiempo, entendió que el crecimiento empresarial requiere rodearse de talento, encontrar mentores y alinear el equipo con la visión estratégica. “El miedo a contratar puede limitar oportunidades. Aprendí que las personas correctas elevan el potencial de una empresa”.
Un mapa para reenfocar
Durante la pandemia, como muchos líderes, enfrentó momentos de incertidumbre. “Me fui a casa con 33 empleados y sin saber de dónde saldría el próximo centavo. Pero la cohesión del equipo y la visión clara nos permitieron crear una oferta virtual robusta y mantenernos a flote”.
De esa experiencia nació su segundo libro, “Restart”, donde propone siete acciones clave: reenfocar, explorar, solucionar, transformar, avanzar, reajustar y trascender. “Es una guía práctica para ayudar a las personas a recuperar el rumbo y reinventarse. No es un libro metodológico, sino una herramienta a la que se puede volver en diferentes momentos de la vida”.
Más allá de los logros empresariales, la historia de Ney Díaz es un ejemplo de cómo el propósito claro, la vocación de servicio y el compromiso con la excelencia pueden construir una carrera sólida. Su liderazgo deja una huella: la de quien hace del conocimiento un motor para el desarrollo colectivo.

